Se trata de una mosca de tamaño algo superior a la mosca doméstica, de la que se distingue por sus colores que alternan los marrones anaranjados y rojizos con el negro. Además sus pelos son más largos, gruesos y erizados, por lo que a menudo se la conoce como la mosca erizo. Su principal característica es una banda negra que parece construida por una serie de rombos o trapecios sucesivos que recorren todo el dorso del abdomen que es de color miel. Esta amalgama de colores puede parecerse a la de un hierro oxidado, de ahí el nombre de "fera". El torax es negro y el scutellum se diferencia claramente por su color marrón-amarillo. Las alas no son perfectamente transparentes y la cabeza es pardo amarillenta.
Es difícil distinguir entre a Tachina magnicormis y la Tachina fera. En un principio se suponía que la banda dorsal en la primera era más ancha y las patas más rojizas, pero hoy se sabe que estos no son rasgos distintivos. No obstante la Tachina fera es mucho más común en Europa occidental, aunque ambas son visibles en zonas templadas de todo el continente. Es frecuente verlas desde abril hasta el mes de octubre en pinares, encinares y, en general, en zonas húmedas de los bosques.