
Es un insecto muy peludo, lo que hace que frecuentemente tenga una apariencia sucia, embadurnado de polen. Las antenas son de color pardo y están formadas por 11 artejos, el último en forma de maza aplanada. Tienen alas verdaderas con las que se desplazan entre las flores. La primera banda roja muestra en la parte anterior dos puntos negros situados como en los "hombros" que nos permiten identificarlo por completo, diferenciandolo de otras especies afines como Trichodes apiarius o Trichodes alvearius.
En la etapa larval, estos escarabajos son parásitos de las abejas. Las hembras ponen los huevos en los nidos de diversos himenópteros, e incluso en las colmenas de las abejas melíferas. Después de la eclosión, las larvas se alimentan de las larvas y ninfas de sus víctimas. No obstante, el número de estos escarabajos es tan bajo que el daño que pueden causar en las colmenas es insignificante.
Los adultos crecen hasta una longitud de entre 10 y 15 milímetros y se pueden observar de mayo a septiembre sobre las flores o inflorescencias de una amplia serie de familias: Cistaceae, Dipsacaceae, Campanulacea, Rutaceae y Umbeliferae y principalmente en las Apiaceae. Es frecuente verlos sobre las inflorescencias de los géneros Eryngium, Daucus y Thapsia. Prefieren praderas con variedad de flores multicolores, donde ocupan la parte superior de las umbelas, desde donde cazan pequeños insectos que se acercan desprevenidos, aunque también se alimentan de néctar y polen.
Es una especie muy frecuente y ampliamente distribuida. Se encuentra en Francia, Italia, España, Alemania, Portugal y en el norte de África, particularmente en Marruecos. En España se encuentra muy repartida, aunque falta en la cornisa cantábrica.