Es uno de los mayores saltamontes europeos. Los machos crecen hasta los 30-55 milímetros de longitud, en tanto que las hembras llegan a los 65-70 milímetros. Ambos sexos producen un ruido a menudo estrepitoso.
Su cuerpo es generalmente gris, marrón o de color verde oliva, jaspeado. Este color depende del entorno en el que se desarrollan. Debido a su magnífico camuflaje es frecuente no observarlos, a pesar de su tamaño, hasta que deciden remontar el vuelo. Las antenas son relativamente cortas y robustas. Las espinas tibiales posteriores son básicamente pálidas y con punta oscura apical. Les sirven para trepar por superficies verticales. Es fácilmente identificable también por los ojos, muy característicos, que presentan rayas verticales de color negro sobre un fondo claro. El pronoto muestra una raya naranja dorsal y varios pequeños puntos blancos. Las alas son transparentes con marcas oscuras.
Esta especie se alimenta de las hojas del follaje de las frondosas y otros matorrales, pero rara vez de gramíneas. Es una especie solitaria, no dañina para los cultivos. Se considera generalmente como una plaga menor, pero ocasionalmente puede causar daño local, particularmente en la cosecha de los cítricos. Generalmente no se necesitan medidas de control para los adultos ocasionales. Debido a su hábito de posarse en árboles durante la diapausa del invierno, no es práctico controlar estas plagas con cebo envenenado. Si es necesario, los cebos deben ser utilizados contra los juveniles durante su desarrollo en verano. Las medidas de control químico que se están utilizan contra las langostas migratorias pueden ser también apropiadas para el control.
Está presente en casi toda Europa, en el norte, y zona tropical de África, extendiéndose al este hasta Pakistán. Se pueden encontrar en hábitats cálidos y secos. Desde el nivel del mar hasta los 1.100 metros de altitud, mostrando una clara preferencia por la banda de los 600-700 metros, normalmente en bosques abiertos y zona de matorrales pero siempre con presencia de arbolado.